Talcott Parsons: Desviación Social

3.2. Desviación Social

Para poder comprender analíticamente el problema de la desviación social en Parsons, debemos entender la relación entre Alter y Ego, y de que manera ambas nociones se desarrollan en la figura del rol social. Claramente estos conceptos, Alter y Ego, son parte de los sistemas de acción, son matrices analíticas, que pueden ser considerados como objetos sociales. Ambas palabras vienen del latín: Alter traducido como otro; y Ego traducido como yo. Estas nociones, a nivel de análisis, pueden referirse tanto a un actor o a una colectividad en tanto unidad: “Un objeto social es un actor, que a su vez puede ser cualquier otro actor individual dado (alter), el actor que se toma a sí mismo como punto de referencia (ego), o una colectividad, que se considera como una unidad a los fines del análisis de la orientación[1]. El vínculo que entre Alter y Ego debemos subrayar, es la complementariedad de expectativas. Recordemos que en el acto-unidad el agente busca gratificaciones o des-privaciones, por lo que en la acción existen expectativas de cómo se podría desarrollar. En la relación entre un actor y un colectivo, por ejemplo una institución, interesa que exista gratificación; y en la medida en que exista complementariedad de expectativas, existe el Rol.

La orientación de las acciones del actor está en un marco de Roles y Status. El rol significa el Papel que el individuo ejerce dentro del sistema social de acuerdo al status que posee y en relación al otro. Alexander señalara: “Los roles son nichos sociales impersonales que consisten en obligaciones a realizar de manera especificas[2]. El status significa la posición que el actor posee dentro de la sociedad, posición la cual esta determinada por esta misma. Como definición de el status, Parsons señala: “…el aspecto posicional –aquel en que el actor en cuestión se encuentra Localizado en el sistema social, en relación con otros actores[3]. El status envuelve los roles del actor, y en relación con las expectativas, gratificaciones y recompensas. Por lo tanto, el individuo puede tener diferentes status, al igual que diferentes roles.

Existen expectativas de rol con respecto a los otros, en una relación Ego–Alter. Expectativas las cuales se encuentran definidas por criterios de valor institucionalizados, es decir, pautas de valor, que se encuentran establecidas como parte de la cultura común. El actor organiza tanto sus conductas y orienta las del resto según estas expectativas, y de acuerdo a las motivaciones de los actores pueden producirse relaciones, con sanciones positivas o negativas que determinan si la relación satisface o no las expectativas, y a partir de esto, si es que llevan al orden social o a la desviación.

El origen de la desviación social comienza cuando existe una crisis, o bien, un conflicto emocional entre Alter y Ego. Es decir, que comienza a existir la falta de complementariedad de expectativas, donde se debilita la identificación catetica, y el actor comienza a alejarse de las pautas de valores establecidas en la cultura común.

“Existen tendencias hacia la desviación, a apartarse de la conformidad con los criterios normativos que han llegado a establecerse como parte de la cultura común. En este sentido, una tendencia a la desviación es un proceso de acción motivada, por parte de un actor que indiscutiblemente ha tenido toda clases de oportunidades de aprender las orientaciones requeridas y que tiende a desviarse de las expectativas complementarias de conformidad con los criterios comunes en tanto en cuanto estos son relevantes para la definición de su rol”[4]

Ahora bien, aunque la desviación pueda definirse como una anomia del sistema social, Parsons advierte que no es un problema, ya que se encuentra implícita. Pensemos que Parsons se opone al Estado de Derecho, ya que lo que a este autor le interesa, es descontractualizar el orden social, y es por ello que considera que es necesario fortalecer la comunidad societal[5]. Si existe desviación, es porque  no se ha garantizado el orden social, y en esto es necesario que el sistema social establezca y mantenga el orden. El sistema social apela al cambio, pero este, en sentido kantiano, debe ser gradual, ya que si la desviación supera ciertos límites, puede llevar a la desintegración o cambio del sistema. A Parsons lo que le interesa es que se pueda restituir el equilibrio, y frente al problema de la desviación, es necesario que el sistema opere con mecanismos de control social.

Los mecanismos de control social son de los cuales se vale el sistema social para enfrentar la desviación. “Un mecanismo de control social, pues, es un proceso de motivación en uno o más actores individuales que tiende a reaccionar frente a una tendencia a la desviación en el desempeño de las expectativas de rol, en él mismo o en uno o más alter. Se trata de un mecanismo de restauración del equilibrio[6]. Llegado cierto punto el sistema social deberá intervenir en la relación Alter y Ego en la medida en que el conflicto y la disfuncionalidad de los roles, que afectan a otros roles, amenacen al sistema mismo. Debemos considerar que el papel que cumplen los mecanismos de control social será lo contrario al papel de los mecanismos de socialización, pero puede entenderse que la tarea de los primeros mecanismos, responde a problemas o ausencia del segundo.


[1] Parsons, Talcott. op. Cit. P.18
[2] Alexander, Jeffrey C. op. Cit. P.42
[3] Parsons, Talcott. op. Cit P.36
[4] Parsons, Talcott. op. Cit P.199
[5] Más detalle Véase el punto 3.4.
[6] Parsons, Talcott. op. Cit P.200